
03 de Noviembre | Memoria obligatoria de San Martín de Porres, Religioso
Caridad sin fronteras, humildad luminosa y bálsamo de amor para los más desvalidos
Hoy la Iglesia celebra con profundo afecto el humilde fraile dominico peruano conocido popularmente como el «santo de la escoba» y patrono de la justicia social. Nacido en Lima de sangre mestiza, Martín supo transformar los dolores y marginaciones de su tiempo en una entrega incondicional al servicio de Dios y del prójimo, viendo en cada enfermo, pobre o desamparado el rostro mismo de Cristo.
Dotado de dones extraordinarios y de una profunda vida mística, supo compaginar la oración contemplativa con las labores más sencillas del convento y el cuidado solícito de los desvalidos, barriendo con la misma ternura con la que consolaba almas y sanaba cuerpos. Su vida luminosa nos enseña que el verdadero amor cristiano no conoce exclusiones ni barreras, sino que se inclina con compasión ante el sufrimiento humano. Al celebrar su memoria, somos invitados a renovar nuestra vocación al servicio humilde, a practicar la misericordia en nuestros hogares y comunidades y a descubrir que las obras más pequeñas, hechas por amor a Dios, tienen un valor eterno.
"Señor Dios, que guiaste a San Martín de Porres por el camino de la humildad y el servicio desinteresado hasta la gloria del reino celestial, concédenos por su intercesión imitar sus ejemplos de caridad y bondad, para que podamos experimentar la alegría de servirte junto a nuestros hermanos más necesitados."



