
La Diócesis de Acarigua-Araure ordena a su cuarto sacerdote de 2026
Carlos Alberto Vivas Guerrero, natural de Bailadores (Mérida), recibió el sacramento del orden en la Catedral de Acarigua Araure por la imposición de manos del obispo.
El obispo de Acarigua-Araure, Monseñor Gerardo Ernesto Salas Arjona, ordenó presbítero al diácono Carlos Alberto Vivas Guerrero el sábado 29 de agosto, mediante la imposición de manos y la oración consecratoria del sacramento del orden. Es la cuarta ordenación sacerdotal de la diócesis en 2026.
La solemne Eucaristía de ordenación presbiteral tuvo lugar en la parroquia Sagrario Catedral Nuestra Señora de la Corteza. Participaron el clero diocesano, seminaristas, fieles de la parroquia San Francisco Javier y de las comunidades que el nuevo presbítero acompaña, así como visitantes del estado Mérida, de donde es originario.
Al inicio de la celebración, los asistentes escucharon el testimonio vocacional de Vivas Guerrero, que recorrió su camino desde Bailadores hasta su formación en el Seminario de Mérida.
En la homilía, monseñor Salas Arjona describió la misión del presbítero como puente entre Dios y los hombres. Subrayó la importancia de promover una Iglesia sinodal, misionera y sensible al dolor humano.
El rito comprendió la invocación al Espíritu Santo, la manifestación pública de voluntad del ordenando y su postración mientras se cantaban las letanías de los santos. El momento central fue la imposición de manos y la oración consecratoria del obispo, signo por el cual se confiere el orden sagrado.
A continuación, el nuevo presbítero concelebró la Eucaristía con el obispo y los sacerdotes presentes. Al final dirigió palabras de gratitud a sus familiares, formadores y comunidades parroquiales por el acompañamiento durante su discernimiento vocacional.



