
17 de Octubre | San Ignacio de Antioquía, Obispo y Márti
Fuego de fe, fidelidad inquebrantable y unión íntima con Cristo.
Hoy la Iglesia celebra la memoria de San Ignacio de Antioquía, discípulo de los apóstoles y uno de los grandes Padres de la Iglesia, cuyo testimonio brilla como un destello de luz de valentía y amor apasionado por Jesucristo. Sucesor de San Pedro en la sede episcopal de Antioquía, fue conducido encadenado hacia Roma para afrontar el martirio, convirtiendo sus cadenas en un canto de fidelidad y redactando en su camino siete célebres cartas que revelan el corazón de un pastor totalmente entregado a la unidad de la Iglesia y a la verdad del Evangelio. Con la firme convicción de ser "trigo de Dios molido por los dientes de las fieras para convertirse en pan puro de Cristo", su vida nos enseña que el verdadero amor no le teme al sacrificio ni a las adversidades del mundo cuando la fe está cimentada en el Resucitado. Su memoria nos invita hoy a renovar nuestro compromiso cristiano, a custodiar la unidad en nuestras comunidades y a vivir con la valentía de quienes saben que nada ni nadie nos puede separar del amor compasivo del Señor.
"Dios todopoderoso y eterno, que adornaste a la Iglesia con el testimonio glorioso de San Ignacio de Antioquía, concédenos por su intercesión que la profesión de fe que él selló con su martirio sea para nosotros fuente inagotable de fortaleza, unidad y fidelidad en nuestro caminar diario."



