
30 de septiembre l San Jerónimo, Presbítero y Doctor de la Iglesia.
Una vida entregada al estudio y al amor apasionado por la Palabra de Dios.
Hoy celebramos la memoria de San Jerónimo, un hombre brillante y fe apasionada que dedicó su vida entera al servicio de la Sagrada escritura. Retirado en la cuevas de Belén, cerca del pesebre del Señor, consagró décadas de existencia al ayuno, la oración y a la monumental tarea de traducir la Biblia desde sus lenguas originales (hebreo, arameo y griego) al latín de la época, dando origen a la célebre Vulgata.
San Jerónimo comprendió que en la Sagradas Escrituras resonaba la voz viva de Dios dirigida a cada persona. Para el santo erudito, el diálogo frecuente con el texto sagrado constituía la única vía auténtica para conocer, amar y seguir fielmente a Jesucristo. Su testimonio nos invita a volver la mirada hacia la Sagrada Escritura: nos desafía a desempolvar la Biblia en nuestro hogar, a leerla con fe y a permitir que el Evangelio sea el criterio iluminador de todas nuestras decisiones diarias.
"San Jerónimo, enciende en nuestro corazón el amor por la Sagrada Escritura."



